Es hasta el día de hoy que nos preguntamos por qué Duke Nukem tuvo tan mala recepción. ¿Era el juego en verdad tan malo? O tal vez Duke Nukem no tiene lugar en esta generación como héroe de acción. Lo que sabemos, es que no fue culpa del género, aquel tipo de FPS de la vieja escuela donde no hay tal cosa como estrategia, sino una cantidad inmensa de enemigos y un arma humeante esperando ser disparada.