Todavía hay quien piensa que los guisos y potajes de lentejas, alubias o garbanzos son pesados, poco digestivos y/o muy calóricos. Un mito que deberíamos desterrar ya, alimento básico que los expertos en alimentación y asociaciones como la FAO insisten en que debemos consumir más. Para muestra, este fácil guiso con alubias o judías rojas, muy ligero pero sabrosísimo.
Usaremos legumbres secas, que recomendamos comprar a productores locales en su temporada, mejor si es a granel, aunque no pasa nada por recurrir a las que tengamos en el supermercado. La legumbre seca es más barata, cunde más y se conserva mejor, y podemos controlar mejor la cocción; además, si es de calidad, la textura final será superior a las de bote, que suelen espachurrarse o perder la piel.
Depende de cada variedad y la edad que tengan, pero recomiendo dejarlas a remojo al menos 24 horas, tras un primer enjuague, usando 1 cucharada de sal en el agua fría para 1/2 kilo. Merece la pena hacer una gran cantidad y así helar después. El toque de
miso es opcional, pero las hace mucho más ricas y digestivas; el tipo de
verduras y sus cantidades también son modificables al gusto. Nabo, pimiento, calabaza, boniato o patata serían buenas opciones.