Dicen que cuando el río suena, agua lleva. Ahora es la CMT la que da por sentado que se va a anular el impuesto a las compañías de telecomunicaciones para financiar
Televisión Española y vuelven a plantear el canon como solución de financiación para la televisión pública, algo que cada cierto tiempo se plantea como alternativa.
No sé si a estas alturas alguien podrá frenar esta tendencia pero cada vez parece más claro que, de una manera u otra, el canon se terminará imponiendo. Las comparaciones permanentemente son las mismas: que si otras televisiones europeas lo han implantado, que si sería una cantidad simbólica…,. La respuesta a esto es sencilla: la televisión que tenemos no le llega a los talones a las europeas y ya la pagamos con nuestros impuestos.
Me da la sensación de que esta recurrencia en el debate, además de una pataleta de las empresas de telecomunicaciones, tiene como objetivo hacer campaña machacona a favor de una medida que, si fuéramos sensatos, tendría que revestirse de un verdadero proyecto que convenciese a los ciudadanos. Pero no somos sensatos y terminará aplicándose la ley del embudo antes o luego.
Creo que la pregunta de si pagaríamos por una tele pública sobra porque, de hecho, ya la pagamos.
Televisión Española tiene que mejorar aún mucho para que éste pueda ser un debate serio.