Podría pasarme todo el día escuchando la banda sonora de
Furi y sería sorprendente que la aborreciese. Los miembros de
The Game Bakers dieron un golpe encima de la mesa con uno de los mejores boss rush que se hayan visto, aunque la sombra sobre los franceses se cirnió con
Haven. Su próximo proyecto, una aventura de carácter amoroso con combates por turnos, no caló en mí y pensé que los derroteros del estudio irían por otros derroteros más amigables.
Sin embargo, Cairn ha supuesto su regreso con un sabor a aquella mezcla que tanto me gustó cuando tuve que escapar de la cárcel en 2016. No me voy a andar con rodeos: Cairn es el
Dark Souls de los videojuegos de escalada (si es que se trata de un género que exista) y no se trata de una comparación baladí. Cualquier montañista te dirá que el Annapurna, K2 o el
Everest son picos extremadamente difíciles de conquistar, por lo que ahora nos toca hacer lo propio.
Dado que ninguno de nosotros cuenta con la preparación física, mental y ni mucho menos contamos con la experiencia necesaria para afrontar el ascenso a una cumbre, qué mejor que dejarle todo el trabajo a Aava. Estamos hablando de una escaladora profesional que actúa como la protagonista y copa las portadas de publicaciones al más puro estilo National Geographic. Sus hazañas ahí fuera, a la intemperie, son de leyenda, por lo que es turno de imponerse a su reto más difícil hasta la fecha: el implacable Monte Kami.