Hace dos semanas terminé la segunda temporada de
Separación y me quedé con ese vacío que conoceréis todos los que habéis visto una serie que os marca. No sé vosotros, pero yo permanentemente acabo pasándome días buscando algo parecido que me haga recuperar esas sensaciones. Y mira, justo cuando ya no tenía esperanzas, encontré 'Apariencias' (Surface) casi por casualidad en Apple TV+.
Quiero ser sincero: 'Separación' es una obra maestra. Pero sí, es densa y hay que estar muy atento a detalles y aspectos técnicos. Esto hace que muchas personas no la entiendan o simplemente busquen algo más ligero. Con
Apariencias he encontrado ese mismo sabor a misterio psicológico, pero servido de una forma más directa.
Todo arranca cuando Sophie, intenta suicidarse tirándose de un barco en la bahía de San Francisco. La rescatan, pero sufre un ictus que le borra completamente la memoria. Recuerda cosas básicas como hablar o conducir, pero no reconoce ni a su propio marido.
La serie te va metiendo en la cabeza de alguien que no sabe quién es. Sophie está totalmente perdida: no entiende por qué vive en una casa carísima, no conecta con su marido... y, sobre todo, empieza a preguntarse qué la llevó a querer suicidarse si tiene una vida con todo tipo de lujos y comodidades. Una gran casa, un marido con dinero, amigas...
Lo mejor de
Apariencias es que mezcla géneros de una forma que me recordó mucho a
Separación.