Alberto N. García Martínez es profesor de
Comunicación Audiovisual y
Subdirector del Máster en Guion de la Universidad de Navarra. Además ha impartido clases en la Universidad de Stirling (UK), la
Arizona State University (USA) y la Universidad de los Andes (Chile). Es coeditor de ‘Landscapes of the Self. The Cinema of Ross McElwee’ (2007) y autor de ‘El cine de no-ficción en Martín Patino’ (2008). Desde hace tres años, parte de su trabajo académico se centra en la televisión anglosajona, de la que ha publicado estudios sobre ‘The Wire’, ‘The Shield’, ‘In Treatment’ o ‘Supernatural’. Regenta el blog Diamantes en serie.
Conducen por la izquierda, mantienen la libra y realizan unas series de postín. Resultaría osado aventurar que la televisión británica es mejor que la americana. No. No lo es. Pero sí destaca que, a pesar de su desproporción en presupuestos, en audiencias, en glamour las ficciones que emiten en Reino Unido ofrecen un nivel medio altísimo. Escandalosamente superior al de cualquier otro país europeo.
Al indagar en cualquier historia de la televisión, se comprueba que la trascendencia de la pequeña pantalla británica viene de antiguo. Su éxito actual que mezcla lo populachero con la alta cultura se construye sobre los cimientos de ilustres predecesores.