La cuestión de la representatividad en el cine ha abierto muchos frentes de discusión, siendo el hecho de quién cuenta según qué historias una de las que genera roces más incómodos. Al fin y al cabo, el cine sirve para mucho más que para contar unos determinados hechos, replicar una determinadas experiencias, y puede ser un gran espacio para explorar las emociones humanas desde la curiosidad genuina del turista p>
Puede haber algo mágico en cómo lo concreto y lo abstracto se difuminan de la mano de alguien que, viniendo de un espacio completamente diferente, decide retratar los rincones concretos de un lugar. Una manera de descubrir un sitio y unas sensaciones al mismo tiempo casi que el espectador, creando una alquimia especial en filmes como "Paris, Texas".
Es fácil hablar de ella como una de las mejores filmes de la
historia del cine americano a pesar de tener un ADN extranjero. El alemán Wim Wenders entra en las profundidades de los desiertos, en ciudades completamente nuevas, de la mano de un excelente Harry Dean Stanton en una magnífica obra maestra que regresa temporalmente a los
cines españoles casi 40 años a continuación de su
estreno.
'Perfect Days' es una imprescindible película sobre la rutina, tan placentera como ponerte la canción perfecta mientras conduces
Un hombre camina en solitario por el amplio desierto texano, sin un aparente rumbo concreto al no tener claro ni siquiera de quién es.