A una gran compañía de videojuegos como
Microsoft no solo la definen los bombazos como Avowed o
Indiana Jones y el
Gran Círculo, sino que además debe sustentar los pilares de su catálogo en producciones más modestas. Con la pléyade de estudios con los que cuenta la marca, hay talento de sobra como para que
Compulsion Games nos ofrezca un viaje igual de atractivo que el de las IP de mayor renombre.
Tras los interesantes proyectos de Contrast y We Happy Few , la desarrolladora de Xbox Game Studios se ha lanzado al pantano de South of
Midnight. Una propuesta que, no ha acaparado un grado de atención destacado y ha pasado por debajo del radar de las expectativas de la comunidad. Un debe más en las campañas de promoción de
Microsoft, aunque la deuda no debe empañar las ideas que pone encima de la mesa el videojuego.
Hace casi dos años que pudimos ver por primera vez South of
Midnight, la perspectiva mágica de
Compulsion Games sobre el sur de los Estados Unidos. El folclore del que se nutre la obra a la hora de crear su propia fantasía es muy rica, pues nos traslada hacia esos pantanos de Nueva Orleans, el jazz imponente y la opulencia de las clases altas contrastada con los pocos recursos de la clase obrera que se vivió hace unas cuantas décadas en la zona.
En este contexto tocará controlar a Hazel, una joven atleta que se está preparando para una enorme tormenta que amenaza con inundar a Próspero, el paupérrimo pueblo en el que vive.