Este es uno de esos curiosos inventos que sólo parecen tener sitio en obras como Alicia en el País de las Maravillas. No es para menos: hablamos de una máquina de escribir que pinta cuadros.
Se trata del invento de un tipo llamado Tyree Callahan, presentado como concepto a un premio organizado por la galería estadounidense West Collects, pero que con el entusiasmo que ha levantado podría convertirse en una realidad a nivel comercial.