El origen de ‘Rango’ es brillante, tanto por su capacidad de sorprender con la actitud del protagonista, como por algunos de los encuadres que plantea Gore Verbinski, por ejemplo el del armadillo medio aplastado en mitad de la carretera. La animación en 3D no de gafitas, sino de forma de animar resulta perfecta, con algunas texturas tan conseguidas que podrían colar como efecto en un filme de imagen real. No en vano ha colaborado Industrial Light and Magic.