Ya sabemos que casi todo lo que toca Brian Burton, aka Danger Mouse, suele salir bien, o muy bien, y si no, pensemos en sus producciones para The Black Keys (incluido El Camino, mejor disco del pasado año aquí, en Hipersónica), Gorillaz, The Rapture o para él mismo, en Gnarls Barkley o Rome. Pocos productores cuentan con tantos aciertos como los suyos en estos momentos.